作词 : Rodrigo Lalli Galean 作曲 : Rodrigo Lalli Galean Ténue sombra de la arboleda Dame algo que eterno sea Mientras me entrego al crujido De las hojas caídas. El salón de los espejos rotos Ya no tiene un guardián del umbral Pero hay belleza en los dedos Que penetran en la tierra. Dame algo que eterno sea.